La iglesia de Pérgamo es un llamado a la reflexión y al arrepentimiento. Jesús les dice: "Arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca" (Apocalipsis 2:16).
Esto significa que Jesús está advirtiendo a la iglesia que debe cambiar su forma de vivir y volver a la pureza y la fidelidad a Él. La "espada de mi boca" se refiere a la Palabra de Dios, que es poderosa y capaz de juzgar y purificar.
Pero también hay una promesa para aquellos que se arrepienten y perseveran: "Al que venciere, le daré del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe" (Apocalipsis 2:17).

